Tuesday, March 04, 2008

Un recuerdo fugaz

Un recuerdo fugaz

Un recuerdo fugaz

Los siguientes días Matilde intento tratar de encontrar algo que pudiera darle alguna pista en sus recuerdos sobre el contenido de la carta, pero por más que buscaba en su mente, lo único que podía decir era que en efecto la palabra Arugai, le parecía conocida.

El fin de semana cuando fue a visitar a su madre trato de obtener alguna pista, pero el tipo de letra no le parecía familiar, para su madre la palabra Arugai era totalmente desconocida, en cuanto a la referencia de que había sido presentada en brazos, así como las posteriores visitas, podía tratarse de varios parientes y amistades familiares.
Su madre le nombro aquellos que recordaba solían visitar regular y ocasionalmente, y cuales de ellos habían muerto ya, pero aun con la lista de 12 nombres, ninguno lograba atraer su atención lo suficiente.

Su mente se mantuvo activa, pensando, tratando de recordar por un par de días mas, después lentamente, el enigma de la carta fue cediendo terreno a sus actividades cotidianas, hasta que se perdió en su memoria.

Casi dos semanas después, estaba en el mercado comprando las frutas para la próxima semana. Mientras se acercaba a puesto donde solía comprar las manzanas, vio algo que llamo su atención, uno de los cestos de manzanas, pintado en color rojo. Inusual detalle siendo todos en su color natural. Y en ese momento vino a su mente un recuerdo, un taburete de madera bajo una ventana, sobre el un pequeño cesto rojo con estambres, repentinamente un gato entraba por la ventana tumbando el cesto al entrar, corriendo a su derecha, y Matilde se escucho a si misma gritar, "Arita, Arita, se ha metido un gato"

En ese momento se dio cuenta que el grito que escucho, también lo había pronunciado, y la gente en el mercado volteaba a verla. Con prisa y emoción termino sus compras, Casi tiro las bolsas al llegar a su departamento, la lista, tenia un recuerdo, una pista, un nombre, pero así como había crecido la idea de que finalmente sabia quien le había enviado la carta, así desapareció cuando en la lista no había ninguna Arita.

Había sido un recuerdo de algo real o su subconsciente lo había creado buscando recordarle la carta que ya casi había olvidado, quizá el nombre era incorrecto o su madre lo había olvidado en la lista. Mas que una pista, su recuerdo se volvía en una incógnita más.



....


Kisses
Jessica

2 comments:

Anonymous said...

correcto estas hecha un tiro ....wooooowwww!
el meridano

Silvana Fernanda said...

Hola Linda Jessi

He estado leyendo un poco de tus escritos, y sabes eres una niña inteligente.

Saludos a la linda niña inteligente!!!!

Atte.
Silvana Fernanda